Estonia un país Europeo que ya vive el "futuro"




A mediados de abril, toda Europa se ocultaba en sus casas. 

¿Toda? No, toda no. 

En algunos rincones del continente, la transición entre la normalidad y el confinamiento fue casi imperceptible. A algunos les fue peor, como es el caso de Suecia, y a otros bastante mejor, hasta el punto de que pudieron nadar entre el coronavirus salvando la ropa económica. 

Es el caso de Estonia, que en el momento de escribir este artículo  (Junio de 2020) se encuentra congelada en los 1.982 casos confirmados y los 69 fallecidos.

La mayor parte de ellos pertenecen al brote de Saaremaa, la 'isla corona' donde se concentra la mitad de muertes por covid del país.

Si sus datos no son tan distintos a los de sus vecinos letones y lituanos, ¿cuál es la diferencia entonces? La narrativa asociada: Estonia es el país mejor preparado para sobrevivir a una cuarentena generalizada. Al menos, social y económicamente.

“The New Yorker” lo utilizaba como ejemplo y recordaba que el país tenía los niveles más bajos de toda Europa. “Parecen pensar que lo tienen controlado: no solo están manejando la pandemia del coronavirus sino también muestran el mundo en el que viviremos cuando todo esto se acabe”.

Para “The Atlantic”, Estonia es un país que ya vive 'online'. 
“¿Por qué no puede hacer EEUU lo mismo?”, se preguntaba el titular. 
“En un rincón del mundo, la vida durante el coronavirus se ha mantenido sorprendentemente igual”. 



E-Stonia. Narnia digital. Silicon Valley europeo. La nación ‘startup’.
¿De verdad es para tanto o no es más que otro ejemplo de la fascinación que despierta el norte de Europa en el sur?

“Ha sido uno de los mejores países del mundo para pasar estos meses”, valora Raúl Ramiro Troitiño, director del Centro Picasso de Tallin, un centro de enseñanza de español en la capital del país. “Cerraron gimnasios, centros comerciales, eventos y fronteras, pero por todo lo demás, vida normal. He podido pasear todos los días con mi hija”. 

El único detalle que revelaba en las calles que el país se encontraba en mitad de una pandemia era el dos más dos. Es decir, paseos de dos personas con dos metros de separación respecto a los demás. Lo que ha dado lugar a las bromas de los estonios: “Decían que ya era hora de que se acabase la separación de dos metros para volver a la de siempre, a los cinco metros”.

El eslogan que se repite una y otra vez es que si Estonia apenas ha notado el confinamiento es porque se puede decir que ya vivían confinados antes de esto. “Yo lo llamo ‘el país sin contacto’, ya que apenas es necesario tener contacto con nadie en tu día a día”, explica Rafael Salieto, exlector de español en la Universidad de Tartu, la más antigua del país, y profesor de español en academias de Tallin, que pasa a enumerar una serie de ejemplos que nos sonarán. “No hay prejuicios a la hora de pagar cualquier cantidad con tarjeta, no tiene sentido que en España la gente se sorprenda si quieres pagar un paquete de fideos de 30 céntimos con tarjeta, es dinero igual”, añade. 

Datáfonos para pagar las copas con tarjeta, compras 'online' o teletrabajo generalizado. Lo difícil es verse. "La gente no ha terminado de ver la gravedad de la situación porque apenas ha supuesto un cambio en su estilo de vida".

Martin Klesment, investigador del Instituto Estonio de Estudios de la Población de la Universidad de Tallin, aporta la perspectiva local.
Aunque matiza que el artículo de ‘The New Yorker’ fue publicado apenas una semana después del cierre en Estonia, está de acuerdo en la idea general de los artículos citados: “Estoy de acuerdo en que el impacto de la situación de emergencia y del autoaislamiento impuesto fue suavizado por los servicios ‘online’ y las costumbres de la gente.

Colegios y universidades han pasado relativamente rápido al aprendizaje a distancia, porque las herramientas estaban ahí y las prácticas (como las lecciones ‘online’) se habían desarrollado en la educación superior desde hacía tiempo”.

Al fin y al cabo, Skype, la aplicación de videoconferencia por antonomasia, nació en Tallin en 2003, de la mano de tres desarrolladores llamados Priit KasesaluAhti Heinla y Jaan Tallinn. Pero no se trata únicamente de la tecnología, sino que Estonia es también uno de los países que mejor han evolucionado en los exámenes PISA o que han puesto en marcha medidas innovadoras, como la gratuidad del transporte público o de la universidad.



¿Es España o es Estonia?

Estonia renació en su forma actual tras la caída de la Unión Soviética. Lo hizo casi desde cero y administrando una población que ahora ronda 1,3 millones de habitantes. “Como Vallecas, un poco más grande”, matiza Ramiro. 

Si uno empieza con un folio vacío, no hay que borrar gran cosa: de ahí lo de nación 'startup'. Los reportajes suelen remarcar el rol de Toomas Hendrik Ilves, psicólogo, periodista y primer ministro del país entre 2006 y 2016, en esta modernización, pero años antes ya había sido el primer país del mundo en proporcionar un ordenador para cada alumno o el programa de ID digital, un DNI electrónico que permite realizar todo tipo de gestiones desde casa. 

Conocido es el gran volumen de inmigrantes digitales que han decidido abrir sus negocios en el país báltico, en ocasiones sin haberlo pisado nunca.

Hay otro tópico que se repite cuando se habla de Estonia, y es que uno solo tiene que hacer cola cuando se casa, cuando se divorcia o cuando se compra una casa. “La primera vez que llegué a Estonia fue en 2009, y ya desde el minuto uno advertí que nos sacaban años de ventaja en el tema tecnológico: en el autobús desde el aeropuerto hasta Tartu, la ciudad adonde me mudaba, pude hacer una videollamada porque había internet en el bus”, recuerda Salieto. “Repito, en 2009”. Estonia lleva votando de manera ‘online’ desde el año 2005.

Por supuesto, la educación ‘online’ y el teletrabajo son habituales. “Muchos de nuestros estudiantes suelen ser personas de más de 40-50 años, lo que en España probablemente haría imposible esta transición, pero aquí no hemos tenido ningún problema con ello y solo un par de estudiantes decidieron dejar las clases en este momento”, prosigue Salieto. 

“Por otro lado, muchas empresas ya contemplaban el teletrabajo, e incluso uno de los bonus que comúnmente se ofrecen a los empleados es el aumento de horas semanales de teletrabajo reduciendo la presencia en la oficina, algo que muchos trabajadores demandan y celebran. 

Conozco casos de empresas donde solo tienes que asistir a la oficina en momentos puntuales, y todo el trabajo, e incluso las reuniones, se desarrolla desde un ordenador estés donde estés, sea en casa, un 'coworking', un parque o incluso en el autobús interurbano”. 

Cosas que parecían ciencia ficción en España hace apenas tres meses, y hoy son una posibilidad.

El impacto funciona en ambos sentidos, añade Ramiro, que cada verano viaja a su Salamanca natal acompañado de entre 30 y 40 alumnos estonios. “Cuando les hablamos de lo que es una gestoría, flipan. 

¿Y pagáis por que os hagan esto?, nos preguntan”, dice. “En Estonia es todo al revés, todo lo haces desde casa con el DNI electrónico: el seguro, las compras, la declaración, que te la pagan en un día...”. Podría sonar a (peligroso) fetichismo digital, pero las autoridades estonias siempre recuerdan que no se trata de un sistema centralizado que pueda ser 'hackeado'. 

Otro detalle que aporta Ramiro: para aparcar, no hay que pasar horas dando vueltas hasta encontrar un sitio, sino que se solicita la plaza por 'app', esta te remite a tu destino y basta con indicarlo cuando te marches.

¿Un edén tecnológico, un paraíso donde el hombre ha erradicado la burocracia de sus vidas? Quizá para los españoles, acostumbrados durante décadas a otras costumbres, sí lo sea. Pero Klesment prefiere rebajar el entusiasmo. “En cuanto a frases como ‘el país funciona perfectamente en modo digital’ o similares, uno no debería tomárselas de forma demasiado optimista, porque obviamente los sistemas digitales complejos necesitan mucho trabajo para que funcionen perfectamente”, recuerda, y aporta el ejemplo de algunos fracasos recientes. “Algunas de las infraestructuras digitales son difícil de construir y el desarrollo no es sencillo dadas las necesidades de la seguridad de los datos, etc.”.

El profesor matiza algunos de los datos que han circulado en los últimos meses, como que el Gobierno ha cubierto todos los ingresos perdidos (“en realidad, las empresas tenían que cumplir ciertos criterios, como haber perdido un porcentaje mínimo de ingresos o un porcentaje mínimo de reducción de salarios”). “Ante este contexto más o menos positivo, uno debería tener en mente que no todo es digital y que muchos sectores de la economía han sido duramente golpeados (comercio, turismo, viajes, transportes, hoteles, restaurantes y otros sectores similares que generalmente dependen de que la gente se reúna físicamente)”.

¿Les suena de algo?

La cultura detrás de la tecnología

Si seguimos el razonamiento de que Estonia ya vive en nuestro futuro, ¿quiere eso decir que nuestro futuro es el aislamiento, como en Japón o en los países bálticos? 
Hasta el propio profesor estonio reconoce que “incluso la forma de comunicarse es diferente aquí, la gente guarda más distancia y eso ha sido importante en este caso”. 

Pero Salieto matiza que la pandemia parece haber sacado a los estonios de su burbuja, empujándolos a relacionarse un poco más.

En lo que se muestra mucho menos de acuerdo el estonio es en la valoración de algunos medios extranjeros de que Estonia es un país cuya identidad se debe casi por completo a la influencia soviética, que absorbió durante décadas. 

¿“Una nación de 1,3 millones en la costa del mar Báltico que cambió su identidad postsoviética por la innovación tecnológica y la democracia digital”, como sugiere ‘The Atlantic’? “En mi opinión, teníamos identidad mucho antes de que tuviésemos nada que ver con los soviéticos. Así que ese énfasis en un milagro postsoviético es un poco ‘periodístico’ para mí”.

Durante las décadas de influencia soviética, Estonia fue rusificada de nuevo a la fuerza. Medio millón de soldados fueron trasladados a la región, y gran parte de la población de origen alemán y sueco se exilió. 

Actualmente, la etnia rusa compone alrededor de una tercera parte de la población, muchos de ellos en calidad de no-ciudadanos tras la restitución de la ley de ciudadanía de 1938 basada en el principio de consanguinidad. Klesment recuerda que la influencia germana ha sido clave en la historia estonia, incluso durante los años del zarismo ruso.

Estonia mira al oeste, y no al este. “Para lo bueno y para lo malo, son más escandinavos, especialmente si los comparas con Letonia, donde hay más población rusa”, añade Ramiro. “Escandinava ha sido la región modelo durante las últimas décadas para muchas personas y políticos”, añade Klesment. “Es difícil decir cómo la gente y la cultura se verán afectadas; mi interpretación es que el impacto será mayor en la economía, el empleo y las medidas políticas más relevantes. 

Algunos dicen que es una lección importante sobre cómo manejar las crisis y que estaremos mejor preparados para el futuro”. Uno de los sectores que más dificultades ha tenido estos meses ha sido el de los estonios que trabajan en Finlandia, porque las conexiones de transporte han sido más complicadas.

El futuro ya está a la vuelta de la esquina, y en él muchos estonios se preparan para hacer las maletas y viajar a España. 

En concreto, a alguno de sus destinos preferidos, como Málaga, Barcelona, Madrid o Canarias. “Raro es el estonio que no ha estado en alguno de estos lugares de España”, añade Ramiro, que mientras conversa también hace planes para volver a España a ver, por fin, a su familia. 

¿No tienen miedo los estonios de las playas abarrotadas? “Muchos ven las fotos de las terrazas y dicen ‘cómo sois’, porque aquí son muy disciplinados, ha sido todo mucho más sencillo porque son respetuosos con las normas”. 

Pero quizás el miedo no provenga del virus, sino simplemente de que miles de personas apretadas en una playa a 40 grados bajo el sol no es algo que un báltico esté acostumbrado a ver.



Blockchain sencilla fácil y divertida

¿Cómo funciona Blockchain de forma sencilla, fácil y divertida?

Blockchain, en Español, significa “Cadena de Bloques”.

¿Cómo funciona Blockchain?

Pablo le pide a Maria un pequeño préstamo en clase.

Maria se lo da pero necesita saber  que de algún modo Pablo le va a devolver el dinero.


Maria tiene varias opciones:


La primera es pedirle al profesor que haga de observador de la transacción.




Así que María le presta 10€ a Pablo y Pablo  promete devolverlos al cabo de una semana. 


Pasado ese tiempo Pablo le devuelve los 10€ y el profesor vuelve a ser testigo, así que la deuda ha sido saldada. 

De este modo es sencillo.

La opción fácil es confiar en el sistema (o persona con autoridad), pero…

Pero a María no le gusta tener que confiar en una única persona, por si cambia de opinión o se le olvida. 

En este caso, en vez de pedirle al profesor que haga de observador se lo pide a sus 20 compañeros de clase.

María le pide a sus compañeros que apunten:
“Pablo le debe a María 10€”. Cuando  Pablo  le devuelve los 10€ todos apuntan: “Pablo ha devuelto 10€ a María”. 


El efecto es el mismo, al final la deuda queda saldada. 



Pero hay una diferencia importante:
María no ha confiado en una única persona. 


De modo que si hay un problema, le preguntará a sus compañeros y lo que tenga apuntado la mayoría es lo que se dará por bueno. 

En este caso María cree que es mucho más difícil engañar o convencer al menos a 11 chicos y chicas que al profesor.

Afortunadamente en el mundo real los números son mucho mayores.



Criptografía al rescate:
Expandiendo un problema a una solución reutilizable


El método de María funcionó para una transacción sencilla, pero ¿qué pasa cuando el resto de los estudiantes comienza a usar el mismo método?
¿O incluso estudiantes de otras clases?

Cuando el número de transacciones crece mucho, hay que buscar y comprobar muchas notas y cuadernos en caso de disputa. 

Aquí es dónde la criptografía viene al rescate: cada estudiante tiene su propio cuaderno (que llamaremos registro, en inglés ledger) en el que tendremos un número determinado de registros que procesaremos en bloque. 

Para consultar el estatus real de un registro no es necesario comparar todos los registros de todos los estudiantes, usaremos algunas técnicas para asegurarnos de que todos son iguales.



Hash, bloques encadenados y Proof of Work: dicen que es inmutable

Realizando una compleja operación sobre cada bloque encontraremos una firma especial del bloque (un hash). 

Esta operación consiste en la búsqueda de un número que añadido al bloque altere la firma para cumplir con un requisito concreto: que el hash empiece con un número determinado de ceros. 

Esta operación requiere bastante potencia del cálculo y el hash será usado como semilla para el siguiente bloque: de esta manera los bloques estarán encadenados. 

Y si tenemos el mismo hash para el bloque en todos (o la mayoría) de los registros de los estudiantes eso nos dice que el bloque no ha sido alterado, así que es correcto.



Usando esta técnica, si se quiere cambiar alguna información del pasado no es suficiente con convencer a más de la mitad de los participantes en la red. También sería necesario recalcular la operación para el bloque cambiado y todos los subsiguientes. 

Por esto la tecnología se llama Blockchain y el cálculo realizado se llama “Proof of Work” (abreviado PoW) y es el usado, por ejemplo por Bitcoin, la famosa criptomoneda.




¿Que es la Blockchain o Cadena de Bloques? versión completa


La parábola del Suricato Volador

Para que comprendas qué es blockchain de forma rápida imagina que vas caminando por la calle y, de repente, un suricato volador de proporciones pantagruélicas aterriza en una plaza llena de gente, se come los helados de todos los niños que hay en ella, suelta dos chillidos enormes y se va igual que ha venido.
Sin un segundo que perder, se coloca un detector de mentiras a las 1.000 personas que han sido testigos y se registra exactamente qué es lo que han visto.
Todos cuentan la misma historia con idénticos detalles.
¿Habría alguna duda al respecto del aterrizaje del suricato volador?

Blockchain: Una tecnología que puede cambiarlo todo

Este es el principio fundamental que respalda la Cadena de bloques o Blockchain, una tecnología que tiene el poder de cambiar para siempre nuestra relación con el mundo digital.
Imagina un fichero de texto con dos columnas, donde en una columna pone un identificador (ejemplo “abc”) y en la otra un número (ejemplo “34”). Es decir “abc” le corresponden “34”.
Ahora imagina que ese fichero pudiera estar en miles de ordenadores duplicado, con la seguridad de que nadie lo puede alterar a traición pero cuando legítimamente se debe alterar algo, en cuestión de segundos, todos se sincronizan.
Aunque uno de los miles de ordenadores desapareciese de la red no pasaría nada.

Esto es lo que consigue Blockchain y aunque su magia es mucho más compleja y compuesta de más piezas como la criptografía, en esencia eso busca: un registro distribuido resistente a la sincronización y sin necesidad de confianza entre los miembros que la conforman.
En otras palabras:
Una cadena de bloques es esencialmente solo un registro un libro mayor de acontecimientos digitales que está “distribuido” o es compartido entre muchas partes diferentes.
Solo puede ser actualizado a partir del consenso de la mayoría de participantes del sistema y, una vez introducida, la información nunca puede ser borrada.  La cadena de bloques de Bitcoin contiene un registro certero y verificable de todas las transacciones que se han hecho en su historia.

Explicando la parábola del Suricato Volador

En la (lo siento por vuestros helados, niños) analogía anterior, los incrédulos individuos que se ponen de acuerdo al explicar lo que han visto, vienen a ser nodos geográfica y computacionalmente aislados los unos de los otros.
Al “detector de mentiras”, le enseñan una “prueba de trabajo” (proof of work en ingles), es decir, un proceso criptográfico que prueba que un ordenador/chip y no otro ha resuelto un problema de forma correcta.

Falsificar una entrada en la cadena de bloques equivaldría a conseguir que más de la mitad de la gente se pusiese de acuerdo en mentir acerca de los detalles del aterrizaje del suricato de la misma manera, todos al mismo tiempo y sin tener la posibilidad de coordinar esa mentira previamente.
Es decir, un “ataque” complicado de realizar.
Lo que se plasma en el blockchain no puede desaparecer jamás.
Blockchain es un registro inmutable y permanente.
Se trata de una base de datos que solo permite escritura.
No se puede modificar ni borrar nada de ello y siempre, bajo consenso.

¿Te das cuenta de la relevancia de esto?

Piensa por un momento en que toda interacción que se lleva a cabo online hoy en día está respaldada por una autoridad central en la que confiamos.
No importa qué es lo que hagas ya que siempre estás confiando en que alguien te está diciendo la verdad, ya sea el banco mostrándote el balance de tus cuentas, WhatsApp diciéndote que tu mensaje ha sido enviado o tu antivirus diciendo que todo está bien en tu ordenador.
Las Cadenas de bloques distribuidas lo han cambiado todo. ¿Sabes por qué?
De hecho, siempre existe el riesgo de que algún proveedor de información te esté mintiendo o simplemente se equivoque.
Por eso la seguridad de Internet es hoy en día un caos en el que prácticamente todos los servicios pueden ser hackeados, manipulados o comprometidos.
Y cada vez les confiamos información más personal.
Bitcoin es dinero digital. 


Pero cuando pensamos en cosas digitales pensamos en ficheros que se pueden copiar y pegar, como las fotos de tus vacaciones, una canción o cualquier otro fichero que tienes en tu ordenador.

Pero Bitcoin es diferente ya que, imagina la gracia de poder copiar y pegar dinero, no tendría sentido.

Por ello existe el blockchain, el libro de contabilidad.

No existen los bitcoins, no hay ficheros que representen bitcoins, solo un libro de contabilidad que consigue llevar de forma increíble la contabilidad de todo el sistema financiero.
Por primera vez en la historia se está escribiendo un libro de forma colaborativa por miles de partes.

Imagina cualquier gran libro, por ejemplo la biblia para los cristianos o cualquier otro, escrito de manera colaborativa, por consenso, sin dictadores informativos diciendo que poner y que no.

Imagina como de bueno sería un planeta tan transparente.

¿Qué tiene que decir la cadena de bloques o blockchain al respecto?

Suena increíble pero gracias al concepto de consenso distribuido se puede crear un registro incorruptible de eventos pasados y presentes del mundo digital.
Además, haría esto sin comprometer tu privacidad.
Se puede registrar que el evento en cuestión ha tenido lugar y que lo ha hecho correctamente sin explicitar detalles concretos sobre el tipo de evento o las partes involucradas.
Esto explica por qué bitcoin ha venido utilizándose para llevar a cabo transacciones ilegales ya que, a pesar del acceso público y libre al “libro mayor”, la privacidad de sus usuarios está garantizada si así se requiere.

Malentendidos típicos sobre la blockchain

Bitcoin es una red descentralizada

No es cierto.
La cadena de bloques es una red P2P en la que todos los nodos son iguales entre sí dando como resultado un sistema distribuido resistente a ataques informáticos, fallos o falsificaciones.
De esta manera, aunque un nodo fallase se podría llegar a aquellos a los que estaba conectado por vías alternativas.
Esto no sería posible en un sistema descentralizado.

Blockchain y Blockchain.com es lo mismo

Es una malinterpretación que suelen cometer aquellos que se inician en bitcoin.
Como hemos visto, la Blockchain o Cadena de Bloques es la poderosa tecnología que da vida a Bitcoin. 
Blockchain.com es un servicio que permite observar todo lo que está pasando en la red bitcoin, como gráficos actualizados en tiempo real que informan sobre el estado de la criptomoneda, las transacciones que están teniendo lugar o información detallada sobre cada operación y bloque minado.

Potencial de la blockchain

Si has llegado hasta aquí te habrás dado cuenta ya del enorme potencial que alberga esta tecnología.
Tanta que numerosas personalidades del sector tecnológico y financiero han colocado bitcoin y la cadena de bloques a la altura de la industria del ordenador personal en 1975 y de Internet en 1993.
Una de sus aplicaciones emergentes más relevantes tiene que ver con lo que se conoce como “contratos inteligentes” o smart contracts.
Consisten en la capacidad para confiar en una red distribuida la confirmación que un contrato de cualquier tipo ha sido cumplido sin revelar ningún tipo de información confidencial sobre las partes y/o naturaleza de la transacción.
Esto serviría, por ejemplo, para liberar un pago a un freelance al que has subcontratado cuando termine su trabajo o para que tu lavadora compre por sí misma detergente una vez detecte que se ha acabado.
Las implicaciones que esto tiene con relación a la confianza y transparencia a la hora de realizar transacciones de cualquier tipo son sencillamente ingentes.

4 sectores que la blockchain revoluciona

Todo esto en teoría pinta muy bien pero, ¿hay alguna empresa que se haya puesto ya “manos a la obra” para liberar el poder de la Blockchain?
Por supuesto el sector financiero, que es para lo que fue ideado, pero no es lo único. Aquí van tres ejemplos:

1. Almacenamiento en la nube distribuido

Los servicios de almacenamiento en la nube como Dropbox o Google Drive son centralizados y al usarlos estás confiando en que un único proveedor “responda” por los datos que almacenas en él.
Storj es una startup que está testeando en forma de beta un servicio que permite que esto se haga de forma distribuida utilizando una red basada en la Blockchain para aumentar la seguridad y hacer menos dependiente el servicio.
Sus usuarios podrán además alquilar el espacio que no utilicen a otros, al igual que hace Airbnb con alojamientos.

2. Patentes/Registro de Propiedad

Uno de los primeros servicios no – financieros que se le ha dado a la cadena de bloques es la inclusión de información encriptada dentro de las transacciones.
De esta manera se puede crear un hash imposible de replicar que está asociado a un documento único almacenado fuera de la blockchain.



Imagínate la implicación que esto tiene para el registro de patentes o de protección intelectual.
Una empresa como Google, por ejemplo, podría probar que ha creado una tecnología en una fecha concreta sin necesidad de hacer una aplicación formal para registrar la patente.
Podría vincular esos documentos internos al hash de una transacción realizada en ese momento y probar así que ellos han sido los primeros en desarrollarla.
Servicios como Proof of Existence permiten hacer esto.

3. Voto electrónico

Como te podrás imaginar, el coste de crear papeletas, organizar toda la infraestructura necesaria para gestionar el voto y el posterior conteo, tiene un coste altísimo.
Ya se han probado sistemas de voto electrónico pero han sido incapaces de resistir ataques de hackers y de tener fallos a la hora de hacer el recuento con total precisión.



La Blockchain puede solucionarlo ya que permitiría un sistema de voto en el que las identidades de los votantes estuviesen protegidas. Sería infalsificable (un hacker necesitaría más poder computacional que los 500 superordenadores más potentes combinados, 256 veces) a un coste prácticamente nulo y de acceso público.
Este sistema podría acabar con la sombra de “pucherazo” que sobrevuela en toda elección. Especialmente en países en los que la corrupción está a la orden del día.

4. Gobierno transparente

Con la tecnología blockchain, cualquier ayuntamiento o gobierno podría reflejar el estado de sus cuentas en tiempo real.
Con un red como la de Bitcoin o Ethereum, un ayuntamiento o gobierno solamente debería indicar cuál es la dirección que ellos gestionan.
Desde ese momento todos podríamos ver el estado de las cuentas, qué entra y qué sale: hasta el último céntimo, en tiempo real y con un coste muy bajo.
Si en un momento dado hay un pago que se va a una dirección que no se puede justificar con una factura los auditores y la población entera lo vería al instante.
Además recordemos que blockchain es una cadena, con lo que no puede meterse algo en ella a posteriori para intentar falsear las cuentas del pasado.
Imagina esto en un ayuntamiento, institución, o el mismo gobierno español (el cual está corrupto a todos los niveles desde el reparto de poderes tras la dictadura franquista).
Por supuesto, esto de la mano de quienes gestionan democracias como si de dictaduras se tratase, no va a salir. Así que, pese a la capacidad tecnológica de implementarse mañana mismo, nos queda para largo.

¿Qué hacen los bancos al respecto con la blockchain?

El sector financiero ha detectado finalmente el potencial disruptor que esta tecnología tendrá en su industria.

De hecho casi a diario hay nuevas inversiones en este sector.

Tan solo en un mes este apartado podría quedarse desfasado en cuanto a las referencias.




De hecho, BBVA con Coinbase, Bankinter con Coinffeine y Santander con Ripple o XRP, son algunos ejemplos de gigantes de la banca española, que han apostado en forma de inversiones para entender mejor Bitcoin y el papel que está jugando en el presente y, sobretodo, el que jugará en el futuro.



También vemos como uno de los principales bancos de Estonia está desarrollando un wallet que usa Bitcoin para permitir envíos de dinero gratuitos e instantáneos.
¿Sabes que bancos están apostando fuerte por la Blockchain?
Podemos pensar incluso más allá poniendo sobre la mesa historiales médicos, votaciones, registros de propiedad, actas matrimoniales o litigios gestionados por la cadena de bloques.
Eventualmente, todo conjunto de datos y transacción digital podría dejar su “huella dactilar”. Creando un rastro fácilmente auditable de todo evento digital que tenga lugar en la historia sin comprometer la privacidad de nadie.

Conclusión

Parece evidente que si la cadena de bloques como concepto sobrevive a la enorme expectación que está causando, podría introducir un nivel de democracia y objetividad en el mundo digital hasta ahora inaudito e inalcanzable en el “mundo físico”.
La promesa que nos hace lleva implícito un futuro en el que nadie tiene poder absoluto en la red y nadie puede mentir sobre acontecimientos pasados o presentes.
Además, recordando el ejemplo inicial de un documento de texto con dos columnas, donde a “abc” le corresponden “34”; has de notar que no se ha indicado en ningún momento que son esos “34”.
Esto es por que Blockchain en realidad es agnóstica, sirve para llevar una contabilidad de cosas. Luego, dependiendo el caso, se le asociará el “apellido” o connotación que se desee o que cada ecosistema considere oportuno.
En esta línea, en el ecosistema Bitcoin la blockchain transporta bitcoins, los cuales tienen un precio basándose en una cotización que se lo da la gente.

Pero esta contabilidad podría usarse para infinidad de casos: acciones de una empresa, monedas locales, propiedad de una casa, identificadores de diamantes, identidades,… El potencial solo está limitado por la imaginación.
Al fin y al cabo Blockchain es un libro de contabilidad distribuido que permite transportar valor.
En la actualidad son cientos los proyectos que, inspirados en la idea de descentralizar, investigan como extrapolar este principio a otras cosas. Muchas veces usando incluso la base de código abierto y libre de Bitcoin, el primer ecosistema en unir las piezas de forma funcional sobre ese ideal.
No olvides que Bitcoin está en constante evolución y al mismo tiempo la tecnología Blockchain. Es un sector tan dinámico que cada semana aparecen nuevas soluciones, integraciones y novedades que no paran de llevar a esta tecnología a nuevos niveles.


Glosario de términos básicos para recién llegados al mundo cripto

Glosario desordenado para recién llegados al mundo cripto.

Términos básicos para navegar por el mundo de las criptomonedas.





Blockchain
Una cadena de bloques de información. Conceptualmente es un libro de registro compartido, donde todos los participantes tienen la misma información en el mismo momento. Las cadenas pueden ser públicas o privadas.

Moneda digital
Unidad de cuenta, medida de valor y medio de pago que no tiene ningún soporte físico.

Libra
Stable coin que pretende lanzar Facebook para su circulación en, al menos, su red social, Instagram y WhatsApp. Sería una moneda digital global, cuya solidez estaría respaldada por una serie de activos financieros, especialmente el dólar estadounidense.

Emisión de moneda
Desde que se prohibió de forma casi global la emisión directa por parte de bancos privados (en Europa, en el siglo XIX), la distribución de billetes y monedas, y en consecuencia la política monetaria, es monopolio de los bancos centrales. Ese modelo se cuestiona ahora con bitcoin y libra.

Dinero digital
Simplemente, dinero anotado en un soporte digital: por ejemplo, un depósito bancario. Pero la moneda de referencia está emitida por un banco central.




Bitcoin
Moneda digital que empezó a circular a comienzos de 2009. Fue revolucionaria tanto en concepto —trata de desintermediar la emisión de dinero, sin ningún organismo al frente— como por la tecnología utilizada: blockchain.

Activo financiero
Los activos financieros son anotaciones contables. Otorgan a su comprador un derecho a recibir un ingreso futuro procedente del vendedor. No suelen poseer un valor físico.

Criptomoneda
Término que engloba a las monedas digitales que, al estilo de bitcoin, han nacido en los últimos años para ser utilizadas en blockchain. Existen más de 2.000, la inmensa mayoría proyectos fallidos o incluso fraudulentos.

Tokens / tokenización
Un token es una unidad de valor emitida de forma privada. El concepto se ha puesto de moda con blockchain, y se habla de la tokenización como modelo de negocio: intercambio de tokens, fácilmente convertibles en criptomonedas, en la cadena de bloques.


Smart contracts
En realidad, ni son inteligentes (smart), ni contratos: son algoritmos que se ejecutan en blockchain cuando se cumplen determinadas condiciones, que pueden implicar transacciones en criptomonedas.

Ethereum
Blockchain diseñada específicamente para la ejecución de contratos inteligentes, en funcionamiento desde 2015. Es también la criptomoneda —la segunda con más volumen tras bitcoin— con la que se opera en esa blockchain.

Calibra
Alianza liderada por Facebook para lanzar la moneda digital libra. Creada a mediados de 2019, en principio contaba con 28 empresas y organizaciones, pero varias de las más importantes han abandonado el proyecto por la hostilidad de los reguladores.

Stable coin
Moneda digital cuya cotización está referenciada a unos activos financieros, para evitar la volatilidad característica de bitcoin y dar así confianza a los inversores.

Utility Settlement Coin (USC)
Stable coin impulsada por un grupo de bancos multinacionales, como Santander, ING y Credit Suisse, para reducir fricciones, plazos y comisiones en sus operaciones de comercio internacional. Pendiente del visto bueno de los reguladores.


Hash
Encriptación de datos en una secuencia alfanumérica única, que crea una especie de sello que protege la información. Es un concepto básico en el funcionamiento del bitcoin: cada bloque de la cadena lleva el hash de la anterior, manteniendo la trazabilidad.

Capitalismo de vigilancia
Modelos de negocio basados en la explotación de las predicciones de comportamiento de los usuarios digitales, predicciones que se derivan de su vigilancia encubierta a través de plataformas como Facebook y Google.



Consejo Financiero:


"Nunca dependas de un sólo ingreso.
Invierte para crear una segunda fuente".
Warren Buffet.